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Aire acondicionado en verano: cómo prevenir la sequedad nasal en niños

En verano, el aire acondicionado forma parte del día a día de muchas familias. Está en casa, en el coche, en hoteles, restaurantes y centros comerciales, y ayuda a sobrellevar mejor el calor. El problema aparece cuando el ambiente se vuelve demasiado frío o seco, porque algunos niños lo notan enseguida en la nariz: más tirantez, más costras, más molestias e incluso pequeños sangrados.

La nariz no solo sirve para respirar. También humedece, calienta y filtra el aire antes de que llegue a las vías respiratorias. Por eso, cuando la mucosa nasal se reseca, esa función protectora se resiente y el niño puede sentirse más incómodo. En verano, con el contraste entre el calor de la calle y los ambientes muy refrigerados, esa sequedad nasal puede hacerse más evidente.

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Cómo saber si un niño tiene la nariz seca

La sequedad nasal no siempre se describe como tal. A veces el niño simplemente dice que le molesta la nariz, se la toca mucho, se la rasca o se la hurga más de lo habitual. En otros casos, lo que llama la atención son las costras, la sensación de nariz taponada aunque no haya apenas moco, o pequeños sangrados nasales, sobre todo al despertarse o después de haber pasado muchas horas en un ambiente con aire acondicionado.

Qué hacer para prevenir la sequedad nasal en verano

La clave no está en renunciar al aire acondicionado, sino en usarlo de forma más cuidadosa. Algunas medidas sencillas pueden ayudar bastante:

  • Evitar temperaturas excesivamente bajas. La temperatura ideal en el hogar debería estar entre 20°C y 24°C durante el día, y entre 19°C y 21°C por la noche.

  • Mantener una buena hidratación a lo largo del día. Beber suficiente agua también ayuda a que las mucosas toleren mejor los ambientes secos y se irriten menos.

  • Evitar que el aire le dé directamente. Cuando el chorro incide de forma continua, la nariz puede notarse más incómoda y sensible.

  • Ventilar regularmente para renovar el aire de la estancia. Conviene abrir las ventanas para evitar un ambiente cargado y excesivamente seco.

  • Usar humidificadores si el ambiente está muy seco. Pueden ayudar a compensar parte de la sequedad que genera el aire acondicionado, especialmente en habitaciones donde el niño pasa muchas horas. Conviene usarlos bien y mantenerlos siempre limpios.

  • Revisar y limpiar los filtros del aire acondicionado con frecuencia. Un mal mantenimiento favorece la acumulación de polvo y otros contaminantes que también pueden irritar la mucosa nasal.

Cuando la nariz ya se nota más seca o molesta, los lavados con solución salina pueden ayudar a limpiarla y a mantener la mucosa en mejores condiciones. Además, algunas formulaciones incorporan ácido hialurónico, un ingrediente con capacidad hidratante que puede ser útil cuando se busca un cuidado más completo de la mucosa nasal.

Errores frecuentes que pueden empeorar la sequedad

A veces, intentando ayudar, se recurre a medidas que no terminan de beneficiar la nariz. Uno de los errores más frecuentes es abusar de los aspiradores nasales. La Asociación Española de Pediatría recuerda que su uso repetido puede resultar molesto y resecar la mucosa. Si no hay mucho moco y lo que predomina es la sequedad, aspirar una y otra vez no suele ayudar.

Otro error habitual es manipular la nariz cuando hay costras. Rascar, hurgar o intentar retirarlas a la fuerza favorece pequeñas heridas y sangrados. Si hay costras, suele ser mejor ablandarlas con suero antes de intentar limpiarlas. Y si el ambiente de casa es muy seco, un humidificador durante un corto periodo puede ayudar, aunque la AEP recuerda que no conviene abusar de él y debe mantenerse limpio; además, no siempre es buena idea en niños con ciertos problemas respiratorios.

Cuándo conviene consultar con el pediatra

En la mayoría de los casos, la nariz seca en verano mejora con medidas sencillas. Aun así, conviene consultar si los sangrados nasales son frecuentes, si la molestia persiste a pesar de los cuidados o si la congestión es muy marcada y no mejora. También merece la pena pedir valoración si las molestias interfiere con el descanso y el bienestar del niño.

En resumen

El aire acondicionado en verano puede ser un gran aliado frente al calor, pero también puede favorecer la sequedad nasal en algunos niños. Cuando la mucosa se reseca, aparece picor, costras, sensación de nariz tapada o pequeños sangrados.

En la mayoría de los casos, se puede prevenir con medidas muy simples: usar el aire acondicionado con moderación, evitar el exceso de frío, mantener una buena hidratación y recurrir a la solución salina, con o sin componentes hidratantes como el ácido hialurónico. Cuidar la mucosa nasal también forma parte del bienestar infantil en verano.

 

Referencias

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